Vuelve “DelaMissalaMitad”

Vuelve a Barcelona, al Almeria Teatre, la obra de Diversitat Teatral, dirigida por Emili Corral (guionista de “Los Amores Inconclusos”), y protagonizada por Adolfo Álvarez, Judit Saula y Jota Cortés.

La obra estará en cartel desde el 10 de noviembre y hasta el 20. Consulta funciones y horarios aquí.

¡No te la pierdas!

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Memorias de rodaje: decimosegunda jornada

Lunes, 8 de julio. Entrábamos en la cuarta semana de rodaje y aquella semana prometía. Al día siguiente, es decir el martes 9 de julio, se incorporaba Roger y en las siguientes 9 sesiones había que rodar más de cuarenta secuencias ¡casi media película! Y no solo eso, algunas secuencias, como la que estaba prevista para el jueves, eran muy largas y complejas. Para no sobrecargar demasiado al equipo, aquel lunes decidimos programar una jornada de grabación solo por la tarde. Así el equipo podía estirar el fin de semana descansando aquel lunes por la mañana. Había que prepararse para lo que iba a venir. Estaba programado rodar el equivalente a casi cinco páginas de guión (que se supone que es lo normal) pero se trataba de unas acciones muy
breves y de un diálogo largo pero sin complejidad técnica (los personajes de Verónica y Adolfo hablan sentados en el sofá). En principio, un plan de rodaje que se podía completar sin problemas entre las cinco de la tarde y las diez de la noche. Y así fue.

No hay mucho que contar sobre aquella jornada. Todo fue bien, según lo
programado. Ni siquiera hizo demasiado calor. Por eso, aprovecharé para hacer algo que me gusta hacer de vez en cuando en este blog: reflejar mis impresiones sobre los actores y los miembros del equipo. Hace unas semanas dediqué un post a Mont Plans. Hoy –si los chicos me lo permiten– seguiré con las damas. Ladies, first. Más adelante dedicaré una entrada a Adolfo, Roger y –por supuesto– Xavi. Pero hoy la protagonista será Laya Martí. 

En principio, el personaje de Verónica lo iba a interpretar otra conocida
actriz. Habíamos hablado con su agente y la actriz se mostró tan generosa como para aceptar las condiciones (que básicamente eran: no podemos pagar a nadie). Estaba todo confirmado pero al final no pudo ser por el cambio de fechas del rodaje. El rodaje se pasó de mayo/principios de junio a finales de junio/julio. Las nuevas fechas coincidían con la boda de la actriz y –obviamente– no pudo ser. Entonces empezó una carrera frenética por encontrar otra actriz. Emili –el director de casting– propuso una serie de actrices que encajaban perfectamente. Pero todas tenían compromisos. Empecé a preocuparme. Faltaban pocas semanas para el rodaje y aun no teníamos la actriz para interpretar a Verónica. Es más, llegué a temer que el rodaje corriera peligro por no tener la actriz adecuada. A Emili se le habían acabado los recursos. Entonces, como solía pasar, a última hora, a la desesperada, llegó el rayo de sol. Xavi me habló de una actriz a la que quizás le podía interesar el personaje de Verónica. Al principio, tengo que reconocer, que no me sonó el nombre. Pero empecé a investigar un poco y pronto me di cuenta de que sí sabía quién era esa actriz. La había visto en un par de películas ¡y que películas! Una era Yo soy la Juani de Bigas Luna y la otra Los amores pasajeros de Pedro Almodóvar. No necesité más para saber que se había producido otro de esos pequeños milagros y que el destino, la casualidad, o como queremos llamarlo, nos había puesto en contacto con la actriz ideal. Laya me envió un correo electrónico con su curriculum y algunas fotos. Pero no hacía falta. La decisión ya estaba tomada.

Con Laya, muchas cosas encajaban. Mientras que de los personajes de Dani, Eduardo, Adolfo y Soledad siempre tuve una idea mental muy clara, a Verónica nunca la tuve tan clara. Lo único que tenía claro es que quería un personaje con mucho carácter, capaz de asustar y mantener a raya a Eduardo, pero sin perder la feminidad. Dicho de otra forma, quería huir del tópico de la ‘camionera’ (con todo mi respeto por las camioneras). Y, por lo que sea, no me resultaba fácil imaginar aquel personaje. Por eso tenía muchas dudas sobre el personaje de Verónica y su planteamiento me hizo perder algunas noches de sueño. Pero Laya acabó de definirme aquel personaje. Por otra parte, Jota –el director de arte– completó el personaje al hacerme su propuesta estética. Verónica en palabras de Jota iba a ser una chica “dura pero frágil con tatuajes e inspiración pin-up”. Mi primera impresión fue la de sorpresa. Me costaba mucho imaginar ese cocktail. Pero sabía que podía confiar en Laya y Jota. Y eso hice. El primer día que vi a Laya caracterizada se me disiparon todas las dudas: habíamos encontrado la Verónica que buscaba.

En cuanto a Laya, mi impresión es estupenda. En todo momento se portó muy bien conmigo, con mucha generosidad. Desde la primera secuencia, me sorprendió la energía, el tono de su interpretación. Era lo que necesitaba el personaje de Verónica: fragilidad y fuerza, carácter y sensibilidad. Ahora que además hemos completado la edición de la película, me doy cuenta de otra cualidad que ya observé pero que ahora se me hace más evidente: la frescura de su interpretación. Laya aporta mucha frescura y energía a Los amores inconclusos. 

En estos días en que me preguntan tanto que siento al ver la película,
siempre digo que yo no puedo ver la película como la vería cualquier
espectador. Yo veo la película y mil cosas más. Y –no sé bien porqué– una y otra vez me viene a la mente la imagen de Laya en la habitación de maquillaje, durante horas, con Eva y el resto de su equipo maquillándola, peinándola, poniéndole los tatuajes. Unos tatuajes que por cierto, como era de esperar y sobra decir, no son más que el fruto de un elaborado trabajo por parte del equipo de maquillaje. Ignasi, el autor de esos tatuajes, hizo un gran trabajo. Como anécdota, recuerdo un día se produjo una confusión y los tatuajes acabaron en el brazo que no correspondía. Fue necesario borrarlos y ‘maquillarlos’ de nuevo en el otro brazo. Eso nos retraso aquel día más de lo esperado. Pero son cosas que pasan en cualquier rodaje.

Ya solo me queda decir, gracias Laya. Gracias por tu generosidad, tu
estupenda interpretación y las largas horas en vestuario, peluquería y
maquillaje.